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domingo, 22 de noviembre de 2009

De Villa Dindalito a Eduardo Umaña Luna.


De Villa Dindalito a Eduardo Umaña Luna: un recorrido por mi colegio

Por: Cristina Hilarión (Docente)
Nos remontamos hacia el año 1988 cuando se fundó el Barrio Dindalito, lugar en donde se encuentra actualmente nuestro colegio. En ese tiempo las necesidades de educación en el sector apremiaban, pero las gestiones para que el colegio iniciara labores tomó su tiempo. Ya hacia el año 1995 la Junta de Acción Comunal, encabezada por los señores Antonio Celis, Antonio Muñoz, Carlos Garay y la señora Graciela Peña entre otros, habían seleccionado dos lotes, uno para la iglesia, el salón comunal y el centro de salud y otro para un parqueadero y la escuela.

La construcción de la escuela se inició con cuatro salones en ladrillo, el piso de tierra, techos en teja y sin ventanas.

Con la llegada del docente Ever González, quién habita en el barrio, las esperanzas de progreso de la escuela aumentaron. Su labor inicia contactando a los tres líderes del barrio, con quienes une esfuerzos con miras a encontrar recursos que permitieran el pronto y real funcionamiento del claustro educativo, solicitando el nombramiento de docentes, mejoramiento de la planta física y dotación de la misma.

A comienzos 1996, y por presión de la comunidad ante la Secretaría de Educación se logra el traslado del docente Ever González, de la zona de Ciudad Bolívar a la zona Kennedy, ubicándolo finalmente en la escuela Dindalito. Con éste traslado se inician las jornadas de matrícula a aspirantes del barrio y las labores al interior de las instituciones, a pesar de no contar con las mejores condiciones para tal fin.

Algunos de los estudiantes que ingresaron en ese entonces, son miembros de las familias Zemanate, Riaño, Piamba, Rodríguez, Lara, Quinchanegua, Giraldo, Tirado, Chicunque, Romero, Noscue, Bohórquez e Iquinas.

La llegada de la docente Marlén Rocha también trasladada de la zona Ciudad Bolívar fue de gran ayuda, ya que apoyó las labores que venía realizando el profesor EVER en lo relacionado con matrícula y la consecución de los primeros pupitres que servirían para dar inicio a las clases. Más tarde llegarían otros docentes como Consuelo Garzón, Vianey Pinzón y Luis; este último lastimosamente no soportó las condiciones laborales y prefirió retirarse.

Un año más tarde, estaba funcionando la escuela a pesar de las dificultades. El estímulo mayor para los docentes era la cara de felicidad y agradecimiento de los niños y niñas, lo que hacía que dieran su mayor esfuerzo para cumplir con su objetivo de enseñanza a estos estudiantes. Llegan entonces otras docentes nombradas a la escuela en la Jornada de la tarde como Yanira Alfonso, William Cifuentes y Mercedes Muñoz, pues para esa fecha ya la demanda escolar era numerosa.

Todos al lado de la directora en ese tiempo la Señora Esperanza Rubiano, aunaban esfuerzos para lograr completar pupitres y mas dotación para la escuela. Fue así como se gestionó la consecución de fotocopiadora, multifuncional y ocho computadores.

Los padres también eran muy colaboradores. Estaban pendientes de sus hijos y de los maestros. Se acercaban continuamente a la escuela para observar el desempeño de sus hijos tal vez porque en ese entonces, la escuela no tenía ninguna reja y se colocaban cerca de las ventanas o a veces participaban de las clase con los niños y niñas.

Ya los estudiantes del colegio contaban con la sudadera de color verde, quizás representaba la esperanza de ver la escuela cada día mejor, con una construcción moderna y toda clase de elementos que los hacían sentir mejor. El uniforme de diario para niñas era falda gris ratón, blusa blanca, medias blancas y zapatos negros, el de los niños pantalón gris ratón, camisa blanca medias blancas y zapatos negros. Aún se mantienen los mismos colores.

Con el paso de los años, llegaron docentes nombrados como Emma Novoa, Virginia Gutiérrez, Glenia González, Luz Alba Rodríguez, Sonia Martínez, y Gloria Valencia. Para ese tiempo fue nombrada la señora Virginia Rodríguez como directora, y se aumentó la planta de personal docente y administrativa. Se dio inicio a la construcción del PEI, con la participación de la comunidad educativa.

Ya hacia el año 2000 se traslada la profesora Elizabeth Veru y llegó en su reemplazo la docente Cristina Hilarión.

En ese mismo año llega la docente Yazmín Parrado, para colaborar con el área de Informática en la jornada de la mañana. Igualmente en esa época se acoge el programa de “Primeras Letras y Aceleración del aprendizaje” que permitirá continuar con los estudios a los niños, niñas y jóvenes, que por alguna circunstancia no habían podido estudiar o asistir a la escuela regular y su edad sobrepasara la permitida en más de 5 años. Ellos recibian una educación con método diferente para ser nivelados y que se pudieron integrar al aula regular en el bachillerato. En ese mismo año, la directora Virginia Rodríguez gestionó el cerramiento de la escuela en vacaciones de junio. Para el año 2001 se incrementa la cobertura para dos cursos de cada grado de primaria en la jornada de la mañana y el bachillerato hasta octavo en la jornada de la tarde, ya que hasta ese entonces se tenían dificultades para que los estudiantes que terminaban el grado quinto pudieran seguir sus estudios de secundaria. Los estudiantes debían trasladarse a colegios como Rodrigo de Triana, INEM, Unidad Básica las Américas entre otros.

En el año 2002, hacia el 16 de octubre, por organización de la Secretaría de Educación se unifican algunas instituciones educativas y Dindalito se fusiona con Villa Alexandra cambiando el nombre por Centro Educativo Distrital “Villa Dindalito” para conservar parte de la identidad del barrio; posteriormente se llamó I.E.D Villa Dindalito.

Para el año 2003 se traslada la directora Virginia Rodríguez y llega la señora Mila Aleth Barrera para asumir la dirección de la Institución y comprometerse con la gestión de conseguir la construcción de la planta física el nuevo colegio ante la SED. Se realiza un trabajo bien extenso en lo que se refiere a la elaboración del plan de estudios desde el grado pre- escolar hasta grado once en las distintas materias.
La planta de personal era ya más amplia y habían construido otras ocho casetas para albergar la gran demanda de estudiantes; se amplió la primaria, la escuela fue un poco más llamativa y agradable para todos los que permanecíamos en ella. Para el año 2005 llega el nuevo rector JAIME FORIGUA DUARTE, quien al igual que otros docentes nombrados por concurso, se anexa una sede B que funciona en el colegio Privado Ernesto Guld, nombran a los Coordinadores Olga Patricia Barón y Mauricio Gaitán quienes se caracterizan por su gran ánimo para trabajar.
En el año 2006 se inicia la construcción del nuevo colegio, después de sortear cualquier cantidad de inconvenientes para lograr la aprobación de los planos del colegio y del lote.

Para este tiempo los estudiantes, docentes y padres debieron pasar por muchas penalidades, inundaciones e incomodidades, pero el desarrollo de las actividades escolares seguían adelante y la recompensa llegaba con el nuevo colegio en donde la calidad escolar se visualizaba cada vez mejor. En abril del 2007 se entrega en funcionamiento la institución educativa con nuevo mobiliario, pero es hasta el 15 de Febrero del año 2008 cuando se realiza la inauguración con la presencia del Alcalde de Bogotá SAMUEL MORENO y el Secretario de Educación Distrital Abel Rodríguez.

Para finalizar este bello recorrido por nuestro claustro educativo contare que después de 13 años de funcionamiento y por polìticas internas de la Secretaria de Educacion, establecen darle a los nuevos colegios nombres de personas que hayan hecho algo importante por el pais. En este caso y como homenaje postumo, se propuso desde la institución el nombre de Eduardo Umaña Luna, gran defensor de los derechos humanos. Secretaria de Educación avala el nombre y se realiza una jornada sobre los derechos humanos en el colegio el día 9 de septiembe; el evento central fue el Foro titulado “LOS DEBERES PARA LOS DERECHOS”. La jornada contó con la presencia de la esposa del homenajeado, la señora Celina Mendoza de Umaña y German Umaña uno de sus hijos, además de los docentes de la institucion de ambas jornadas y sedes y la representación de estudiantes de diferentes grados.